Seguramente, cuando su generación esté criando malvas, Joaquín Sabina, que este 12 de febrero cumple 75 años, seguirá vivo en la memoria con canciones como Pongamos que hablo de Madrid,Y nos dieron las diez y muchas otras. Sin descartar que a algún productor hollywoodiense se le ocurra llevar al cine la vida novelesca de este cantautor polifacético, noctámbulo, dueño de una guía telefónica de amores y políticamente incorrecto. Algo que su amigo, el cineasta Fernando León de Aranoa, plasmó en el documental Sintiéndolo mucho emitido en 2020
Nacido en la localidad jienense de Úbeda, adoptó artísticamente el apellido de su madre, Adela Sabina; su padre, Jerónimo Martínez Gallego, era un inspector de policía que en 1968 se enfrentó al trago de tener que detener a su propio hijo durante el estado de excepción franquista. Pero Joaquín, que se educó en un colegio de carmelitas, venía avisando de su rebeldía desde pequeño.
Joaquín Sabina turns 75: Jimena, tranquility and music, a lot of music
Surely, when his generation is raising mallows, Joaquín Sabina , who turns 75 this February 12 , will continue to live on in memory with songs like Let’s say I’m talking about Madrid, And they gave us ten and many others. Without ruling out that some Hollywood producer might think of bringing to the cinema the fictional life of this versatile, night-owl singer-songwriter, owner of a love telephone directory and politically incorrect. Something that his friend, the filmmaker Fernando León de Aranoa, captured in the documentary Feeling a lot broadcast in 2020.
Born in the Jaén town of Úbeda , he artistically adopted the surname of his mother, Adela Sabina; His father, Jerónimo Martínez Gallego, was a police inspector who in 1968 was faced with having to arrest his own son during Franco’s state of emergency. But Joaquín, who was educated in a Carmelite school, had been warning him of his rebellion since he was little.
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